domingo, 21 de julio de 2013

Evo en su salsa

Javier Paz García
Si hay algo que le gusta a Evo Morales es victimizarse. Desde sus inicios en los sindicatos cocaleros hasta su ascensión a la presidencia, una constante de la estrategia propagandística de Evo ha consistido en presentarse como la víctima. Inmediatamente después de ganar las elecciones se paseó con la misma chompa por todo el mundo contando que Bolivia era una especie de Sudáfrica donde se practicaba el apartheid, donde a los indios que aprendían a escribir se les cortaban las manos. Sin negar que en Bolivia existe racismo y discriminación como lo existe en todo el mundo, debemos dejar claro que esa versión de Evo es muy alejada de la realidad y responde a una estrategia de victimización que es casi un leitmotiv suyo.
Un comportamiento muy común en los seres humanos es el de sentirnos causantes de nuestras victorias y víctimas de nuestros fracasos. Evo lleva esta actitud hasta la hipérbole. Todo lo bueno que sucede en su país, e incluso en el planeta tierra y por qué no, también en el universo sideral es consecuencia de su sabiduría y accionar. Por el contrario, nada es su culpa. Todo lo malo que pasa es culpa del imperio, de la oligarquía, etc. ¡Hasta los terremotos son culpa del capitalismo! A cada rato inventa conspiraciones de las cuales dice tener pruebas que nunca presenta.
Cuando en Bolivia abundan los casos de corrupción y extorsión que involucran a personas del más alto nivel del gobierno, cuando la violencia y la inseguridad ciudadana no dan tregua, cuando los movimientos indígenas y obreros que creyeron en cantos de sirena empiezan a desencantarse, cuando abundan obras fantasmas, o construcciones a medias para las cuales ya se han hecho todos los desembolsos, cuando luego de siete años de gobierno no se le puede seguir echando la culpa a los predecesores, cuando no hay DEA, ni embajador de Estados Unidos, ni oposición a quien culpar de tantos problemas que sufre el país, entonces sucede el incidente del avión que le cae como anillo al dedo al presidente. De pronto todos los problemas cotidianos pasan a segundo plano y vemos a Evo Morales nuevamente en su mejor papel, el de víctima. The show must go on.
Santa Cruz de la Sierra, 07/07/13

http://javierpaz01.blogspot.com/

No hay comentarios.: