jueves, 27 de noviembre de 2008

Referendos para comerciar con la Unión Europea

Javier Paz García
El presidente boliviano, Evo Morales recientemente pidió la realización de referendos en los países de la Comunidad Andina de Naciones (Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú) para ver si sus ciudadanos quieren tratados de comercio con la Unión Europea. Deseo en este artículo expresar al presidente Morales mi aprobación ante tal iniciativa y además mostrarle una forma de llevar a cabo esos referendos.
Si el presidente Morales quiere que se realicen referendos de libre comercio para que los ciudadanos diriman la cuestión de manera libre y soberana, lo que el presidente Morales debe hacer, es precisamente permitir el libre comercio entre la CAN y la UE.
Una vez haya libre comercio entre la CAN y la UE, cada ciudadano en estas regiones podrá emitir su voto todos los días. Cada día cada consumidor latinoamericano tendrá la opción de comprar productos europeos. Y tomando tal decisión cada día emitirá su voto. Por otro lado, cada productor latinoamericano de forma individual también podrá decidir si vende o no sus productos en el mercado europeo. Y tomando tales decisiones emitirá continuamente su voto con respecto al comercio con la Unión Europea.
De la misma manera, los consumidores y productores europeos podrán emitir sus votos día a día, decidiendo de forma individual si desean comprar o vender productos latinoamericanos.
Aprobar el libre comercio entre la CAN y la UE permite que aquellos ciudadanos que están de acuerdo con el libre comercio, pues comercien libremente, y al mismo tiempo permite que aquellos ciudadanos que se oponen al libre comercio, pues no comercien ni se beneficien del comercio entre la CAN y la UE. Todo en un marco de absoluta libertad y respeto al individuo.
Entendemos que el presidente Morales tiene sus razones para oponerse al libre comercio. Su rechazo al comercio y la integración de los pueblos tal vez se deban a su ideología, tal vez a su fidelidad hacia Chávez y Castro, o tal vez a una visión errada y una falta de conocimiento sobre los beneficios del libre comercio. No es el propósito de este artículo cuestionar sus motivos, a los cuales tiene todo el derecho. Lo que sí cuestionamos es que pretenda restringir la libertad de millones de personas que no comparten esos motivos, que pretenda imponer sus razones sobre otros.
Permitir el libre comercio satisface a todos ya que aquéllos que se oponen al libre comercio pueden expresarse negándose a comprar productos europeos o a vender sus productos a los mercados europeos. Y los que están de acuerdo con el libre comercio, pues pueden beneficiarse del mismo, sin tener que obligar a comerciar a quienes no lo deseen.
Si el presidente Morales cree en la libertad, si cree que los ciudadanos y los pueblos deben tener la libertad y la opción de elegir por si mismos, entonces no debería oponerse al libre comercio de los pueblos, porque con el libre comercio, cada ciudadano decide. Pero si el presidente Morales cree que una persona debe decidir por todo un pueblo, si cree que una persona (en este caso él) debe imponer sus decisiones sobre todo un país, entonces no es sorprendente que pretenda boicotear el libre comercio entre los pueblos latinoamericanos y los europeos.
Santa Cruz de la Sierra, 25/11/08

2 comentarios:

Don Juan de Sarco dijo...

Así ni la quema de productos chilenos en el alto diría lo contrario.

Saludos

Wiraqocha Yupanqui dijo...

Es interesante ver como alguien que pregona el “cambio”, la diversidad, el “progresismo” le tiene miedo a algo nuevo si es que no lo propone o no le gusta. Morales propone lo que propone por que en su larga lucha sindical, cuando el ser zurdo o socialista no era bien mirado, se dio cuenta que la mayoría de la gente rechaza algo nuevo por que le tiene miedo al desconocido.

Interesante seria que los líderes de la CAN le propongan que todos los países de ese organismo prueben primero los Tratados de Libre Comercio por una década y de ahí se haga un referéndum para ver si nos gusta o no nos gusta, así conoceremos los dos lados de la moneda antes de elegir.