martes, 19 de noviembre de 2019

Sobre el empate catastrófico y el lenguaje apocalíptico

Javier Paz García
En fútbol un empate no es catastrófico, puede haber bronca, porque alguien siente que tal o cual equipo debió ganar, pero cada uno se va a su casa y la vida sigue. En política el empate tampoco tiene por qué ser catastrófico. La democracia estadounidense tiene dos partidos que básicamente empatan todo el tiempo. Cada elección es muy reñida y a veces son unos cuantos votos los que definen un ganador. Con frecuencia un partido controla el Poder Ejecutivo y el otro tiene la mayoría en el Legislativo; sin embargo, no están matándose y de hecho son la democracia vigente más antigua del mundo. 
La palabra catástrofe significa suceso desdichado en el que se produce gran destrucción. La democracia y el Estado de Derecho precisamente intentan evitar luchas catastróficas en una sociedad, donde unos se imponen a otros mediante la fuerza y la violencia. Ello requiere cierta madurez, respeto a derechos fundamentales y vocación democrática de parte de la población y en especial de los líderes políticos. Claramente, el autor de la tesis del empate catastrófico, Álvaro García Linera, no tiene vocación democrática ni respeto a derechos fundamentales. Por eso, al igual que Evo, cuando no tiene que mentir ante un público ingenuo sobre pertenecer a la cultura de la paz, cuando se siente a gusto, cuando está relajado y se sincera, su lenguaje es de guerra, de destrucción, de aplastar al enemigo, del orgullo de matar, de defender a muerte la revolución y el proceso de cambio – por supuesto, ni Evo, ni Álvaro plantean estar entre los muertos, que otros se maten por ellos. El lenguaje a veces llega hasta lo apocalíptico, como lo del empate catastrófico o que el sol y la luna se van a ocultar si no está Evo. 
Hoy vivimos en Bolivia una especie de empate catastróficoal estilo de García Linera. Tanto es así que un 10 a 20 por ciento de la población que apoya a Evo Morales, tiene secuestrada y en zozobra al 80 a 90 por ciento de los bolivianos que queremos libertad, paz y trabajo. Lo que pasa es que en la mente retorcida de este falso licenciado, de este revolucionario de las matemáticas, 9 a 1 puede significar un empate. 
Lo lamentable es que la retórica de la violencia, de la muerte, de la destrucción, de la catástrofe no queda en palabras. Hoy vivimos una oleada de violencia, vandalismo, terrorismo, destrucción por el gusto de la destrucción, la banalización de la vida humana y la muerte frutos de lo que el gobierno del MAS a la cabeza de estos personajes nefastos, Evo y Álvaro, sembró durante 14 años. Vamos a salir de esto, no hay duda, pero van a quedar grandes cicatrices. Ojalá quede también la conciencia ciudadana para que nunca más dejemos que los violentos, los promotores del odio y el racismo, los caudillos que se creen mesiánicos e irremplazables, los agoreros de la muerte vuelvan al poder. 
Santa Cruz de la Sierra, 19/11/19
http://javierpaz01.blogspot.com/

1 comentario:

Chaly Vera dijo...

Yo leo periódicos extranjeros y allí encuentro grupos de activistas que denigran el movimiento libertario y apoyan a Evo el indígena que hizo visibles a sus hermanos de raza.
Por lo tanto, para acabar con Evo y Linera es necesario destrozar la imagen que tienen de el en europa y américa y eso solo se conseguirá, si tú y tus amigos visitan estos periódicos e informan de la verdad. La batalla se debe realizar en el país y en el exterior.

Abrazos