domingo, 11 de octubre de 2026

¿Qué hacer con las empresas públicas?

 Javier Paz García

Las empresas públicas son un lastre para las finanzas públicas y una fuente de cuoteo y corrupción. El Estado debería deshacerse de ellas y propongo tres alternativas: 1) venderlas, 2) cerrarlas y vender sus activos y 3) transferirlas a los ciudadanos bolivianos.

Vender empresas no es fácil, ni rápido, hay subjetividad en la valuación y el proceso es susceptible a negociados secretos, favoritismo y corrupción. Incluso si el proceso es manejado de una manera idónea, es susceptible de ataques políticos de quienes no estén de acuerdo con la medida. Además, si una empresa pierde dinero, hay que sostener los costos operativos hasta que la empresa se venda, y los potenciales compradores van a tener reparos en comprar una empresa con déficit, con toda su planilla y pasivos. Tendría que venderse barato para que sea atractiva. 

Por lo anterior, y especialmente para empresas que pierden dinero, una mejor alternativa sería cerrarlas y luego vender sus activos. Al cerrar una empresa deficitaria, se reduciría inmediatamente parte del dinero que el Estado pierde diariamente simplemente por mantenerla abierta. Valuar activos separados, es más sencillo que valuar una empresa completa con cuentas por cobrar, con obligaciones laborales, con posibles pasivos ambientales y laborales, etc. Y vender activos por separado, es más fácil que vender una empresa completa. Por ejemplo, si una empresa pública tiene 3 terrenos en 3 departamentos del país, al cerrarla y vender sus activos se pueden hacer 3 ventas separadas, y si tiene equipos o maquinarias, también se pueden vender por separado, lo que agiliza la venta, mientras que si se vende como empresa, todo tendría que venderse junto. 

Una tercera alternativa sería devolver las empresas a sus supuestos dueños, los ciudadanos bolivianos. El artículo 339 de la Constitución Política del Estado estipula que: “Los bienes de patrimonio del Estado y de las entidades públicas constituyen propiedad del pueblo boliviano, inviolable, inembargable, imprescriptible e inexpropiable; no podrán ser empleados en provecho particular alguno.” Más allá de la retórica, en la realidad las empresas públicas son empleadas para el provecho particular de los gobernantes de turno y sus allegados y no generan beneficios al pueblo boliviano, sino altos costos. Las empresas que pierden plata son mantenidas con los impuestos que el Estado extrae a todos los bolivianos, para pagar los sueldos y los negociados de quienes mal manejan esas empresas. 

El Estado podría emitir acciones de las empresas y repartir una acción por empresa para cada ciudadano boliviano. Por supuesto habría que definir un criterio de reparto. Por ejemplo, dar a todos los bolivianos, o podría ser a todos los mayores de edad, en el entendido de que los menores, al no haber trabajado y por tanto, no haber aportado impuestos al Estado, no han contribuido al mantenimiento de dichas empresas. La Constitución establece que las empresas son del pueblo boliviano y tendría que haber un debate y una adecuación legal, sobre este punto. Con esta alternativa, no habría corrupción ni coimas en la venta de las empresas públicas ya se estaría entregando las empresas a quienes, según la constitución, son sus dueños. Análogamente se podría gestar la normativa para que la Bolsa Boliviana de Valores o una entidad análoga facilite el mercado de acciones de empresas, para que coticen en bolsa y cada ciudadano boliviano, ahora verdaderamente dueño de las empresas públicas, pueda decidir individualmente si vender sus acciones o comprar a otros y a qué precio. Esta alternativa permitiría que quienes no tienen interés en ciertas empresas, vendan sus acciones y quienes sí lo tienen, compren y manejen las empresas con criterios de eficiencia. Como corolario, se crearían los mecanismos para que otras empresas privadas puedan emitir acciones y transar en bolsa, mejorando los mercados de capital y permitiendo otro canal de ahorro e inversión para los ciudadanos.

Hoy la aerolínea BoA pierde plata. Los principales usuarios de BoA son las clases alta y media alta. ¿Es correcto que todo el pueblo boliviano subvencione a las clases altas? Hoy el Teleférico pierde plata. Los principales usuarios del Teleférico son los paceños y alteños. ¿Es correcto que todo el pueblo boliviano subvencione a los paceños y alteños? Bajo la venta de acciones, por ejemplo, los municipios de La Paz y El Alto podrían comprar las acciones de los ciudadanos bolivianos y convertirse en los mayores accionistas del Teleférico y así, estarían en su derecho de decidir si quieren que esa operación se maneje a pérdida o genere utilidad. 

La constitución dice que las empresas públicas son del pueblo boliviano. Si yo, como parte del pueblo boliviano, no tengo ningún control sobre las empresas públicas, no recibo ningún beneficio de ellas y más bien tengo que pagar más impuestos para mantenerlas y encima de todo, son manejadas como botines políticos y mecanismos de robo de quienes nos gobiernan, entonces lo que dice la constitución es una mentira. Lo más honesto sería que el Estado no tenga empresas públicas. 

Santa Cruz de la Sierra, 11/10/26

http://javierpaz01.blogspot.com/


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