domingo, 13 de septiembre de 2026

Como dar plata a un drogadicto para que deje las drogas


Javier Paz García
Imagine que tiene un hermano drogadicto. Imagine que su hermano fue una persona trabajadora que tenía su casa y su auto y que debido a las drogas dejó de trabajar y fue consumiendo su patrimonio hasta quedar en la calle. Imagine que estando en esta situación su hermano le pide 12.000 dólares con la promesa de que va a usar esa plata para dejar de consumir drogas. Si le da ese dinero ¿en qué cree que lo va a gastar? Lo más probable es que se lo gaste en drogas.
El Estado boliviano tiene un grave problema de gasto excesivo. Gasta mucho más de lo que recauda en impuestos. Por cada 100 bolivianos que recauda, el Estado gasta alrededor de 110 bolivianos. Haga una búsqueda en Google y encontrará que el déficit fiscal del país el 2025 rozó el 10,44%, lo que ubicó a Bolivia en el quinto puesto a nivel mundial entre las naciones con mayor porcentaje de déficit fiscal. Y sin embargo, a menudo escuchamos en la prensa declaraciones en la línea de que Bolivia se va a arreglar porque tal o cual organismo internacional nos va a prestar tantos millones de dólares. De hecho, durante la campaña electoral, tanto el equipo de Rodrigo Paz como el de Tuto Quiroga coincidían en que Bolivia necesitaba 12 mil millones de dólares en préstamos que ellos iban a gestionar. Para tener una noción del monto, cuando Evo Morales asumió la presidencia de Bolivia en 2006, la deuda externa del país era de aproximadamente 3 mil millones de dólares, para el 2025 esa deuda había subido a 14 mil millones. Es decir que en 19 años del MAS, endeudaron al país en 11 mil millones de dólares y la propuesta de los dos candidatos más votados en la última elección era disponer de 12 mil millones más en 5 años. 
El Estado boliviano tiene un grave problema de gasto excesivo y eso no se soluciona con más plata. El Estado boliviano no necesita más plata para reducir el número de funcionarios públicos, la necesita para no achicarse; el Estado boliviano no necesita más plata para cerrar empresas públicas deficitarias, la necesita para no cerrarlas; el Estado boliviano no necesita más plata para eliminar subvenciones, la necesita para mantenerlas; el Estado boliviano no necesita más plata para hacer reformas a la constitución o a la justicia, la necesita para no hacerlas. Estrictamente hablando, los principales ajustes que necesita el país se pueden hacer sin recibir ningún préstamo, pero tener algo de recursos podría ayudar gestionar mejor la transición. El problema es de voluntad, si hay un gobierno convencido de la necesidad de los cambios y dispuesto a asumir el costo político, prestarle plata para ejecutar un plan bien diseñado puede ser algo prudente; si el gobierno no está convencido de la necesidad de hacer ajustes o no quiere asumir el costo político, va a usar la plata prestada para mantener el status quo, sería como darle plata a un drogadicto para que deje las drogas.
Santa Cruz de la Sierra, 13/09/26
http://javierpaz01.blogspot.com/

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