martes, 17 de noviembre de 2015

El Misterio de la Banca

Javier Paz García
Uno de los aspectos más difíciles de entender sobre economía es la parte monetaria. ¿Cómo se origina el dinero? ¿Por qué un pedazo de papel intrínsecamente inservible es aceptado como medio de pago? ¿Qué es la inflación y cuáles son sus causas? ¿Cómo funciona la banca? ¿Qué rol desempeña un banco central? ¿Qué es el patrón oro? ¿Qué características tiene el sistema de banca de reserva fraccionaria? Estas son preguntas que incluso un economista o un banquero puede no comprender del todo.
The Mystery of Banking (1983) de Murray N. Rothbard (1926-1995) expone de manera didáctica el origen y el rol del dinero junto con el papel que juegan el banco central y los bancos comerciales en la economía moderna. Luego de explicar los factores de oferta y demanda que determinan el nivel de precios, el autor muestra como funciona la banca principalmente bajo dos sistemas bancarios: la banca libre y competitiva con 100% de reservas respaldadas en oro y el sistema de banca fraccionaria con un Banco Central con el monopolio de la emisión de moneda y que actúa como prestamista de última instancia.
Rothbard expone claramente los incentivos inflacionarios del sistema de banca con reserva fraccionaria. Por un lado, el Banco Central, al no tener la obligación de respaldar su emisión de papel moneda con reservas de oro, puede imprimir libremente para por ejemplo financiar los déficit fiscales. Por otro lado, los bancos comerciales al poder crear dinero de la nada en base al multiplicador monetario, también generan periodos de inflación seguidos por periodos de contracción, creando y exacerbando los ciclos económicos de auge y depresión. Aunque la tesis no es original (el mismo Rothbard la atribuye a Ludwig von Mises) su exposición es más didáctica para el no economista que la exposición de Mises en su tratado de economía La Acción Humana.
El autor repasa el desarrollo de la banca en Inglaterra y Estados Unidos poniendo énfasis en la motivación y los intereses políticos y económicos para la creación de los bancos centrales en ambos países: El Banco de Inglaterra y El Sistema de la Reserva Federal de los Estados Unidos. Rothbard muestra cómo estas entidades, no solo no contribuyeron a solucionar el problema para el cual fueron creadas (la recurrencia de crisis bancarias y económicas) sino que contribuyeron a agravarlas y generaron inflación.
El libro no solo es didáctico, sino también entretenido y lleno de datos históricos interesantes.
Santa Cruz de la Sierra, 08/11/15

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domingo, 8 de noviembre de 2015

La seguridad jurídica de Evo

Javier Paz García
Según Evo Morales en Bolivia hay seguridad jurídica. Sucintamente, seguridad jurídica significa que si hago un contrato, éste será respetado y en caso de controversias, el sistema judicial actuará oportuna e imparcialmente para velar por su cumplimiento o establecer reparaciones razonables; que si yo adquiero un bien inmueble y alguien lo avasalla, el Estado actuará rápidamente para sacar al avasallador; que si invierto en el país, el Estado no expropiará mis inversiones, ni amenazará con hacerlo; que si produzco papa, soya, tomate, pollo, gaseosas, plástico o lo que fuere, el Estado no me impondrá los precios, ni me limitará su exportación; que si requiero un trámite ante el Estado puedo obtenerlo de forma rápida y sin recurrir a coimas.
En Bolivia no se cumple con nada de lo anterior y al contrario el país tiene un sistema judicial que es una máquina de extorsión, donde un juez probo es una rareza, donde los juicios los gana quien más coimas ofrece, donde hay presos políticos, donde lotear y avasallar propiedad privada es un negocio rentable, donde el presidente cambia la constitución a su gusto y la aplica o la ignora a su conveniencia, donde las leyes son cambiadas continuamente e interpretadas caprichosamente.
Y si es evidente que Bolivia está lejos de ofrecer seguridad jurídica, la afirmación de Morales puede ser interpretada de dos formas: 1) el presidente miente conscientemente y 2) el presidente entiende otra cosa por seguridad jurídica. Analicemos ambas alternativas. La hipótesis de que el presidente miente de manera consciente no es descabellada, después de todo, ya ha incurrido repetidas veces en mentiras descaradas. Las más notables son las repetidas afirmaciones de que no se volvería a postular por un 3er periodo y luego de que no se volvería a postular para un 4to periodo, pero no han sido las únicas. Entonces nadie podría sorprenderse de que Evo Morales mienta para atraer inversiones. La otra alternativa es que para Evo Morales la seguridad jurídica no significa leyes estables, respeto a la propiedad privada y una justicia imparcial y eficiente, sino algo así como que si estás con el gobierno y no apoyás a la oposición te vamos a dar negocios y privilegios. En esa línea debemos interpretar las repetidas advertencias de Evo Morales y Álvaro García de no hacer política. Está “seguridad jurídica” propia de regímenes fascistas, ya se aplica en el país para beneficio de algunos empresarios y muchos funcionarios públicos.    
Santa Cruz de la Sierra, 31/10/15
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domingo, 1 de noviembre de 2015

La bendición de la informalidad

Javier Paz García
A menudo se habla de la informalidad como un problema serio, como una plaga que hay que eliminar. Por supuesto, tal planteamiento evidencia el desconocimiento del verdadero problema. Y es que la informalidad es en realidad una solución, una forma de escapar a trabas que genera el Estado.
Tener un negocio formal en Bolivia es un ejercicio en tolerancia y flagelación. Quien desea someterse a esos tormentos requiere pasar por una serie de trámites y obtener un sinnúmero de permisos como ser la ficha ambiental, la licencia de funcionamiento, el número de identificación tributaria, registro de comercio, pasar por el Sedes, el Senasag, la alcaldía, la gobernación, el plan regulador o por algún ministerio, donde indefectiblemente tendrá que hacer interminables colas, ser mal atendido, recibirá información equivocada o incompleta, tendrá que volver nuevamente para que le informen algo diferente a lo que le dijeron la última vez, tendrá que dar alguna coima para que los funcionarios hagan lo que deberían hacer sin coimas, tendrá que dar otras coimas para agilizar los trámites u obviar algún requisito, tendrá que pagar a algún abogadillo para hacer memoriales absolutamente prescindibles, se verá sometido a una oficina de impuestos que castiga el menor error con multas draconianas y cuya función es hostigar y castigar a quienes intentan cumplir la ley, convivirá con leyes laborales elaboradas bajo la premisa de que el empleador es un mafioso y explotador mientras el empleado es un santo victimizado por este y tendrá que cumplir con caprichos políticos como los aumentos salariales determinados en base a consideraciones políticas.
 Ante este panorama desolador, existen personas que deciden mandar al Estado y a toda su burocracia al carajo y hacer algo a lo que tienen legítimo derecho: trabajar. Y conste que la informalidad no existe solo entre los emprendedores, porque también hay empleados que escapan a toda la burocracia y trabajan en empresas informales. Y si las condiciones laborales en el sector informal supuestamente son peores que en el formal es muy válido e importante preguntarnos seriamente ¿por qué no se van al sector formal?
La informalidad no es un problema, el Estado es el problema y la informalidad es una solución. Para convencernos de esto solo hace falta hacer el ejercicio mental de cómo sería el país, si el Estado pudiera eliminar la informalidad de manera punitiva. ¡Cuántas más personas sin empleos habrían! ¡Cuánto menos creceríamos! ¡Cuánto más pobres seríamos!
Si queremos reducir la informalidad, tenemos que ir a la raíz del problema: la burocracia estatal.
Santa Cruz de la Sierra, 25/10/15
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lunes, 26 de octubre de 2015

La lógica del segundo aguinaldo

Javier Paz García
El Decreto Supremo 1802 que desde el 2013 instituye el pago del segundo aguinaldo “Esfuerzo por Bolivia” debe ser analizado más allá de sus intenciones declaradas, para buscar su lógica y sus intenciones ocultas. El decreto instruye que si el producto interno bruto del país crece más de 4,5% anualmente, todas las empresas deben pagar un sueldo adicional a sus empleados. Por supuesto, un país puede crecer 10% o 15% y eso no significa que todas sus empresas crezcan a ese ritmo o que no hayan empresas que tengan pérdidas o incluso quiebren. Por lo tanto, no es correcto aplicar tal criterio de manera generalizada.
Por otro lado, el decreto solo reconoce el esfuerzo de los trabajadores. Sin embargo, ni los trabajadores generan por sí solos el crecimiento, ni tampoco las empresas. El crecimiento es fruto del esfuerzo empresarial que reúne capitales y crea una visión, del equipo gerencial que marca el camino y la forma de concretar la visión y de una fuerza laboral que mueve a la empresa en la dirección trazada. El crecimiento es fruto de un esfuerzo conjunto, pero el decreto ignora el esfuerzo de quienes arriesgan, invierten, innovan y crean empresas. Pero no solo olvida a una parte fundamental en la ecuación del crecimiento, sino que también vulnera los principios de la no retroactividad de las normas y de la previsibilidad, generando inseguridad jurídica y ahuyentando capitales que a la larga son los que generan los puestos de trabajo. El decreto también vulnera el principio de que los contratos de trabajo son acuerdos voluntarios entre partes, obligando a una parte a pagar algo que no había sido mutuamente acordado.
Podríamos decir que la lógica del segundo aguinaldo carece de lógica, pero nos estaríamos olvidando que el verdadero propósito de la medida es generar clientelismo, es repartir el dinero ajeno para ganar votos y de paso dejar establecido (para quienes aun tengan dudas) que quien gobierna en Bolivia todo lo puede y hace lo que le da la gana, sin importar las leyes o la moral. Bajo ese esquema, la lógica es impecable. 
Santa Cruz de la Sierra, 15/10/15

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sábado, 17 de octubre de 2015

Consecuencias del segundo aguinaldo

Javier Paz García
A corto plazo el doble aguinaldo eleva el costo laboral de las empresas y puede incluso significar la quiebra o el cierre de algunas empresas que no estén en condiciones de cumplir con una obligación inesperada y onerosa. La medida tampoco beneficia inequívocamente a los trabajadores: efectivamente beneficia a quienes trabajan en empresas formales, pero para quienes estaban buscando trabajo cuando el decreto fue publicado, las perspectivas de encontrarlo se les dificulta, ya que muchas empresas se protegen congelando las contrataciones u ofreciendo salarios menores, además de quienes pierdan sus trabajos precisamente a causa de la medida.
En el mediano plazo, a medida que las empresas internalizan el pago del segundo aguinaldo dentro de sus estructuras de costos ya sea 1) bajando los salarios nominales o 2) subiendo el precio de sus productos, tanto el costo para las empresas como el beneficio para los trabajadores se va diluyendo paulatinamente.
En el largo plazo, cuando las empresas internalizan totalmente el shock, el beneficio del segundo aguinaldo desaparece. De hecho el doble aguinaldo en el largo plazo se transforma en un perjuicio para el trabajador, ya que obliga a las empresas a pagar parte del trabajo realizado por un empleado a fin de año, en vez de recibirlo mensualmente. Y es que en el largo plazo, la decisión de contratar o no contratar a alguien y cuánto pagarle está dictada por la capacidad productiva del trabajador y las condiciones de mercado.
Pero aunque tanto el shock negativo para las empresas, como el shock positivo para los empleados desaparece en el largo plazo, eso no significa que esta u otras medidas similares tengan efectos neutros en el largo plazo. Tales medidas generan malas señales de inseguridad jurídica que duran décadas en borrarse, generan inflación que distorsiona los planes de inversión y reduce el poder adquisitivo de los trabajadores. Por supuesto, una menor inversión y una mayor inflación a la larga significan menos ofertas de trabajo para los asalariados.  
Aunque en el corto plazo, el doble aguinaldo beneficia a los asalariados que al momento del decreto tienen trabajo en el sector formal, en el largo plazo, la medida perjudica a los futuros asalariados porque reduce la seguridad jurídica lo cual tiene como consecuencia menos inversión y por ende menos puestos de trabajo y por otro lado aumenta la inflación.
Santa Cruz de la Sierra, 11/10/15
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